El extranjero (François Ozon, 2025)
SINOPSIS: Argelia, años 30. El apático francés Meursault muestra una total indiferencia ante la vida por resultarle absurda e inabordable, por lo que se siente un extranjero en su propio entorno. Adaptación de la novela de Camus "El extranjero". (Filmaffinity)
Muy interesante e inmersiva adaptación de la novela de Camus por parte de Ozon, consiguiendo una de sus mejores películas hasta la fecha. Volviendo al blanco y negro de época, que ya siguió en Franz, Ozon se mantiene fiel al espíritu de Camus, con cierta austeridad formal y mucha fidelidad al texto, sin olvidar la recreación de la sofocante luz africana y de los momentos de relajación en el mar. Buena interpretación de Benjamin Voisin en el papel de Meursault, perfecta personificación de la ausencia de sentido y de búsqueda de motivos superiores. También destaca la interpretación de Pierre Lottin en el papel del macarra y racista Sintès.
La austeridad de la película, y su ausencia de formalismos excesivos, demuestra mucho respeto al texto, no tanto reverencial sino más bien a su esencia, a su estilo lacónico, directo y ausente de artificios.
Yo, la peor de todas (María Luisa Bemberg, 1990)
SINOPSIS: Una monja mexicana del siglo XVII (Sor Juana Inés de la Cruz) desafía las expectativas al convertirse en una reconocida intelectual y escritora en los tiempos de la Inquisición española (Letterboxd, adaptado).
Película maravillosa de María Luisa Bemberg, directora argentina de la que no conocía nada. La película ofrece un retrato desde una óptica feminista de Juana Inés de la Cruz (Assumpta Serna), una monja, figura crucial de las letras hispanoamericanas, que priorizó el conocimiento sobre la fe, recibiendo como respuesta el desprecio y la condescendencia de las jerarquías eclesiásticas (masculinas). De todos modos, la película no muestra una iglesia monolítica y reaccionaria al completo, sino una en la que también respiran personas que buscan en ella una coartada para dedicarse a las letras. Destaca igualmente el romance, tibiamente lésbico, expresado a través de la palabra, entre la monja y la virreina (Dominique Sanda, doblada por Cecilia Roth).
Aparte de la historia, la película tiene un estilo muy particular, que la convierte en un justo equilibrio entre forma y contenido. Los escenarios son conscientemente artificiales, fellinianos en cierto modo, la cámara apenas se desplaza, creando cuadros fijos, marcados por los espacios austeros y las luces contrastadas. Todo este estilo sosegado, en el que la palabra encuentra un hueco para transmitir ideas (siendo los diálogos una maravilla, adaptación de Las trampas de la fe, de Octavio Paz), hace de la película una sucesión de escenarios teatrales, en el mejor sentido de la palabra, adecuándose al tema y a la época retratada. Interpretaciones además fantásticas, sobre todo la de Assumpta Serna.
El jardín del verano (Shinji Sômai, 1994)
SINOPSIS: Un verano, tres niños se interesan cada vez más por un anciano excéntrico que vive solo en una casa rodeada de un jardín descuidado. Los chicos entablan amistad con el ermitaño y se dedican a deshierbar y replantar el jardín. (Letterboxd, adaptado).
Encantadora y tierna película japonesa, con su dosificada porción de oscuridad, que hará las delicias de todo adulto crecido en los noventa. Tiene algo de Cuenta conmigo, la adaptación de Bob Reiner de The Body de Stephen King (aquí los niños también quieren ver un cadáver), pero con un toque más caricaturesco, más de anime (gafas, sumo y huesos, son la forma en la que el anciano se dirige a los tres niños, por sus características físicas definitorias), y menos peripecia. Los niños aquí son retratados como tales, con ideas locas, preguntas directas y entusiasmos llevados hasta el final.
A nivel personal, ha sido una película deslumbrante, no solo por su tema, sino también por su forma, con predominio de planos-secuencia y encuadres complicados, con un colorido potente y unos personajes extremos y, al mismo tiempo, cercanos. Es una película que te hace compartir la mirada inocente de los niños y también la melancolía del paso del tiempo (en fin, una película muy japonesa en todos sus sentidos).
Franz Kafka (Agnieska Holland, 2025)
SINOPSIS: Biopic del más emblemático escritor checo del siglo XX, Franz Kafka. Concebida como un mosaico caleidoscópico, la película sigue la huella que Kafka dejó en el mundo desde su nacimiento en la Praga del siglo XIX hasta su muerte en 1924. (Filmaffinity, corregido)
Esta película sobre Franz Kafka ha sido una gran decepción. Reconozco que soy una persona muy pejiguera con el tema de Kafka, exijo una precisión total en todos los elementos de su vida contados, pero, aun tomando como punto de arranque esta manía personal, que me induce a ciertos prejuicios, la película no se sostiene por ningún lado. Me molesta especialmente que se haya incidido en muchos momentos excéntricos, como haciendo ver que la prosa visionaria y extraña de Kafka debía surgir de un personaje loco, cuando en realidad lo más aterrador del universo kafkiano es que surge de un entorno burgués, con miedos y aburrimientos burgueses. Siempre he defendido la normalidad de Kafka, más allá de lo extrañas que nos puedan parecer algunas de sus aficiones o intereses, como el vegetarianismo, el nudismo, la gimnasia matutina con la venta abierta en pleno invierno, la masticación excesiva de los alimentos... (¿de quién no parecen extrañas sus aficiones e intereses si se observan con lupa, pasadas las décadas?).
Hay personajes que no se sostienen. El padre, excesivamente germánico, todo él una caricatura. Es proverbial ya el carácter autoritario del padre de Kafka, que tanto influyó negativamente en el escritor, pero dudo mucho que en ese hombre todo fuese tan atronador y tan excesivo como se muestra en la película. Max Brod también aparece reducido a un personajillo sin apenas interés ni parecido físico con el Max Brod real, con una influencia muy reducida sobre Kafka. Sí han conseguido un parecido notable en los personajes de Milena, Felice Bauer y, sobre todo, en el propio Kafka. Pasando por alto estos matices maniáticos míos, la película es bastante mejor que una serie alemana sobre Kafka que colgaron en filmin también, de la que apenas vi cinco minutos, y que pretendía pasar por comedia (comedia y alemana son dos conceptos que no suelen casar).
Si se hubiesen eliminado algunos momentos de innecesaria vergüenza ajena (Kafka bailando al son de un órgano, por ejemplo), de los que no hay más testimonio que la imaginación de la directora, la película sería algo salvable. No se profundiza suficientemente en el personaje de Kafka, en sus inquietudes ni en su proceso productivo. Quizá para ello se hubiese necesitado otro formato, más largo. Lo mejor de todo, los saltos al presente, a una Praga turistificada en torno a Kafka, los únicos momentos que realmente hacen algo de gracia.

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