jueves, 7 de junio de 2018

INTRODUCCIÓN AL CINE A TRAVÉS DE UNA LISTA DE PELÍCULAS (PARTE 1)

Rompiendo con la línea habitual de este blog, hermano menor de Gelateria Aprica, voy a hacer una entrada "a la carta". Una entrada con finalidad más o menos didáctica, pensando en concreto en mis estudiantes de historia del arte de este curso, aunque abierta, cómo no, a todo lector.

Cuando tenía vuestra edad devoraba cualquier "listado de mejores películas" que caía en mis manos. Hacía poco que había descubierto, a través del cine de Buñuel primero y después Fellini, que el cine podía ser no sólo entretenimiento, sino también un disfrute para los sentidos. Toda una revelación para alguien con 16 o 17 años. Las listas que podía encontrar en revistas o en el incipiente y lentísimo internet de aquellos días me servían para saber qué películas debía ver, cuáles eran las "importantes", las "mejores". En algunos casos las películas que allí aparecían me gustaron, en otros me llevé grandes decepciones. Hoy sé que es muy difícil, incluso imposible e inútil, hacer una lista de "mejores películas". Pero para alguien que está empezando a ver cine, quizá sirva como orientación. A mí me sirvió. 

Mi intención no es, ni mucho menos, que veáis de golpe todas estas películas (a mí me ha costado años hacerlo), ni tan siquiera que os leáis de cabo a rabo esta entrada y su continuación. Mi objetivo es otro. Es una manera de completar y ampliar "fuera de programa" el temario, que, como os dije, incorpora también un breve apunte de historia del cine. Mi intención es que os suenen ciertos títulos, y cuando tengáis la oportunidad, el tiempo y las ganas, los veáis. Y también, por qué no, mi intención es que esta entrada se convierta en un punto de referencia, que la consultéis de tanto en tanto, lógicamente sin las obligaciones que supone el curso, que ya habréis dejado atrás afortunadamente cuando comencéis la lectura.  

Una advertencia inicial. Reconozco que en muchos casos es difícil ver películas del pasado, debido a que tienen otro ritmo y otra forma de contar las cosas. Os recomiendo tener paciencia.  En otros casos, también pueden ser películas duras, que tratan temas que no son "agradables de ver". En caso de que sea así, hay que tener en cuenta que el cine, como reflejo de la realidad, no hace mucho más que desarrollar en el tiempo temas que en el arte (en la pintura, en la escultura) tan sólo daban para un instante estático. También soy consciente de que he empleado en muchos casos un vocabulario relativo al cine que no hemos visto en clase (plano, plano-secuencia, profundidad de campo, etc.).

Así que empecemos con alguna lista, al menos con cierto reconocimiento. Una lista no hecha por mí, aunque sé que lo que queréis saber es en concreto cuáles son mis preferidas. Dejemos el misterio para más adelante. La revista británica Sight and Sound realiza cada década una encuesta con críticos y directores de cine para establecer un listado. La última que se realizó en 2012 fue la más exhaustiva realizada hasta la fecha, porque fueron encuestados críticos, directores de cine, programadores e historiadores de muchos países, prácticamente de todos los países que producen cine en la actualidad. Aun así, la mayoría de los encuestados eran anglosajones. El resultado fueron dos listas, una realizada por los críticos de cine y otra por los directores. 

En la lista de los críticos, se eligieron estas 10 películas en las primeras posiciones:

Amanecer (Friedrich Wilhelm Murnau, 1927)

Realizada por el director expresionista alemán F. W. Murnau, es considerada la obra maestra absoluta del cine mudo de Hollywood. Murnau aplicó a una historia no demasiado original, un melodrama sobre infidelidades matrimoniales, todo su saber hacer artístico. De esta manera destaca la iluminación expresionista, con claroscuros muy marcados, las superposiciones de imágenes y los movimientos de cámara muy trabajados (los primeros planos-secuencia del cine), logrando contar la historia sin apenas intertítulos.


Título original: Sunrise Año de estreno: 1927 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Friedrich Wilhelm Murnau Guión:  Carl Mayer Fotografía: Charles Rosher, Karl Strauss Intérpretes principales: George O'Brien, Janet Gaynor, Margaret Livingston.




La pasión de Juana de Arco (Carl Theodor Dreyer, 1928)

Centrada en el proceso judicial que padeció la heroína francesa medieval, el director danés Carl Theodor Dreyer creó la que para muchos es la obra más conseguida del cine mudo, al combinar primeros planos muy expresivos con movimientos de cámara muy arriesgados para la época. Destacan las interpretaciones de Maria Falconetti y Antonin Artaud y los austeros decorados, muy esenciales. Todavía recuerdo cuando la vi en la universidad, sin ninguna música de acompañamiento: las imágenes resultaban de esa manera mucho más impactantes.

Título original: La passion de Jeanne d'Arc Año de estreno: 1928 Nacionalidad: Francia Dirección: Carl Theodor Dreyer Guión:  Carl Theodor Dreyer, Joseph Delteil Fotografía: Rudolph Maté, Goestula Kottula Intérpretes principales: Maria Falconetti, Eugene Silvain, Maurice Schutz, Michel Simon, Antonin Artaud.





El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929)

Esta película puede considerarse un documental, pero no un documental al uso. Es el prototipo de obra del cine soviético de vanguardias, una obra no narrativa que se basa en la combinación de imágenes sugerentes y rupturistas a través del montaje cinematográfico. La obra muestra un día en una ciudad soviética, desde la llegada de los trenes por la mañana, el tráfico del mediodía hasta llegar a la noche, ofreciendo en todo momento siempre imágenes insólitas de la realidad. La inexistencia de un hilo conductor quizá la puede hacer un poco difícil de ver de un tirón. En la carrera nos la pasaron con un acompañamiento musical “ochentero” que no le hacía mucho bien a las imágenes.

Título original: Chelovk s Kinoapparatóm Año de estreno: 1929 Nacionalidad: Unión Soviética Dirección: Dziga Vertov Guión:  Dziga Vertov Fotografía: Mikhail Kaufman.






La regla del juego (Jean Renoir, 1939)

Filmada por el hijo de Pierre-Auguste Renoir, es considerada por muchos la mejor película del cine francés, al menos de antes de la Segunda Guerra Mundial. Puede considerarse una comedia de enredos amorosos, que al mismo tiempo es una sátira social sobre el mundo de los señores y los criados. La acción se ubica en un castillo de la Francia rural, en el que miembros de la alta burguesía se han reunido para pasar unos días de fiesta y cacería. En el plano formal, la película destaca por sus planos generales, que permiten cierta libertad al espectador, y por la profundidad de campo. Esta obra influyó mucho a los cineastas posteriores de la nouvelle vague, pero también a otros como Berlanga. 

Título original: La règle du jeu Año de estreno: 1939 Nacionalidad: Francia Dirección: Jean Renoir Guión: Jean Renoir, Carl Koch Fotografía: Jean Bachelet Música: Joseph Kosma Intérpretes principales: Marcel Dalio, Nora Gregor, Jean Renoir, Julien Carette, Roland Toutain, Mila Párely, Paulette Dubost, Gaston Modot.





Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941)

Durante mucho tiempo fue considerada la “mejor película de todos los tiempos”, hasta ser desbancada en la encuesta de 2012 por Vertigo. La película es la biografía (biopic) de la vida del magnate periodístico Kane, trasunto de William Randolph Hearst. Welles, que también interpreta el papel principal, logró una obra maestra al contar la historia de forma no lineal, recurriendo a sucesivos flashbacks, en los que algún conocido rememora su trato con Kane. Además, Welles revolucionó el panorama de Hollywood al incorporar todos los rasgos formales del expresionismo cinematográfico a su obra: iluminación claroscurista, planos forzados, contrapicados arriesgados, etc. Indudablemente se trata de una película que causa un impacto inmediato al verla.

Título original: Citizen Kane Año de estreno: 1941 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Orson Welles Guión: Orson Welles, Herman J. Mankiewicz Fotografía: Gregg Toland Música: Bernard Herrmann Intérpretes principales: Orson Welles, Joseph Cotten, Everett Sloane, Dorothy Comingore.





Cuentos de Tokyo (Yasujiro Ozu, 1953)

Yasujiro Ozu fue un director mucho tiempo olvidado, pero hoy se le considera, junto con Kurosawa y Mizoguchi, el principal director de cine japonés, y entre estos, el que mejor ha sabido llevar la esencia de la cultura y el arte japonés al cine. Su obra destaca por la austeridad formal, con encuadres calculados, un ritmo narrativo pausado y una casi total ausencia de movimientos de cámara. Con gran realismo, la película cuenta una historia familiar, en la que una pareja de ancianos (Chishu Ryu, Chieko Higashiyama), provenientes del Japón rural, decide visitar a sus hijos, residentes en Tokyo. La obra muestra el contraste entre el mundo rural y el urbano, entre el sosiego de los ancianos y el egoísmo de sus hijos, demasiado ocupados como para hacerles caso. Frente al comportamiento de sus hijos, su nuera viuda (Setsuko Hara) es un ejemplo de humanidad. 

Título original: Tokyo monogatari Año de estreno: 1953 Nacionalidad: Japón Dirección: Yasujiro Ozu Guión: Yasujiro Ozu, Kogo Noda Fotografía: Yuuharu Atsuta Música: Takinori Saito Intérpretes principales: Chishu Ryu, Chieko Higashiyama, Setsuko Hara. 




Centauros del desierto (John Ford, 1956)

Por muchos es considerada la cima del western y del cine de su autor, John Ford. La película cuenta, con un tono cíclico y planos muy elaborados, una historia de “acción”: un veterano de la Guerra Civil Norteamericana (John Wayne) busca a su sobrina, raptada por los comanches. Para mi gusto, lo mejor son las escenas inicial y final, el tratamiento del color y los paisajes del Monument Valley. Aunque tengo amigos y conocidos para los que es una cima del arte, yo nunca he sido capaz de verla como una obra maestra insuperable.

Título original: The searchers Año de estreno: 1956 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: John Ford Guión: Frank S. Nugent Fotografía: Winton C. Hoch Música: Max Steiner Intérpretes principales: John Wayne, Jeffrey Hunter, Vera Miles, Natalie Wood.





Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958)

Elegida como “mejor película de la historia”, la película de Alfred Hitchcock es un thriller detectivesco que esconde detrás una historia acerca de la obsesión masculina por la mujer, o al menos por cierto tipo de mujer, dentro de la misoginia de su autor. El personaje protagonista, interpretado por James Stewart, es un detective retirado que comienza a investigar a la mujer de un amigo (Kim Novak). Este amigo le encarga que la siga, pues piensa que su mujer está poseída por el espíritu de una antepasada. Esta historia inicial da pie para una película visualmente muy potente y con una narración que llegado a cierto punto descoloca al espectador. Tanto esta película como Psicosis son películas cuya primera visión se recuerda, por cómo Hitchcock sabe manejar a su antojo al espectador.

Título original: Vertigo Año de estreno: 1958 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Alfred Hitchcock Guión:  Alec Coppel, Samuel Taylor, Maxwell Anderson (novela de Pierre Boileau, Thomas Narcejac)  Fotografía: Robert Burks Música: Bernard Herrmann Intérpretes principales: James Stewart, Kim Novak, Barbare Bel Geddes, Tom Helmore.




Ocho y medio (Federico Fellini, 1963)

Durante mucho tiempo fue mi película preferida, la película que me desveló que el cine podía ser otra cosa muy diferente a lo que había visto hasta el momento. Hoy ya no figura entre mis preferidas, quizá por su excesiva duración y algunas escenas innecesariamente misóginas, pero sigue siendo una película muy por encima de la media. La película es una especie de autobiografía camuflada del propio Fellini, encarnado por Marcello Mastroianni, pues cuenta el proceso de rodaje de una película, la octava (y media) de su trayectoria. Durante ese proceso de rodaje se ensamblan sueños, recuerdos y vivencias personales, sin que el espectador quede avisado de cuando empieza una cosa y acaba otra, en un juego de espejos muy barroco en el que los personajes de la película asisten al rodaje de una película sobre ellos mismos, que a la vez es un reflejo de la propia vida del autor. Es quizá la primera película en la que la figura del director de cine es tratada como un artista atormentado, en la línea del "genio romántico". Todo ello conseguido con un blanco y negro muy expresionista, el empleo constante de la ironía y unos movimientos de cámara continuos, que crean una sensación de danza hipnótica.

Título original: Otto e mezzo Año de estreno: 1963 Nacionalidad: Italia Dirección: Federico Fellini Guión: Tullio Pinelli, Federico Fellini, Ennio Flaiano, Brunello Rondi Fotografía: Gianni Di Venanzo Música: Nino Rota Intérpretes principales: Marcello Mastroianni, Anouk Aimée, Claudia Cardinale, Sandra Milo.





2001, una odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968)

Considerada con acierto la cima de la ciencia-ficción, esta monumental película de Kubrick dio al género de las “naves espaciales” un espesor que no había tenido hasta la fecha y no volverá a tener, salvo contadas excepciones. En su momento fue un prodigio de efectos especiales artesanales, muy efectivos, que logran transportar al espectador desde la Prehistoria al futuro, todo ello al ritmo de la música clásica, perfectamente ensamblada con las imágenes, alternada con largos silencios. La película suscitó desde su estreno mucha controversia, especialmente por la complejidad y el hermetismo de la historia que cuenta, con algunos elementos, como el monolito o el propio final de la película, que todavía crean debate en torno a su significado concreto. Pero más allá de esto, la película de Kubrick es toda una sinfonía visual, muy atractiva para los sentidos. Toda la escena del trip más allá de Júpiter es una buena muestra de ello. Es sin duda una de mis películas preferidas.

Título original: 2001, a space odyssey Año de estreno: 1968 Nacionalidad: Reino Unido Dirección: Stanley Kubrick Guión:  Stanley Kubrick, Arthur C. Clarke (historia original de Arthur C. Clarke) Fotografía: Geoffrey Unsworth  Música (no original): Johan Strauss, Richard Strauss, György Ligeti, Adam Khachaturyan Intérpretes principales: Keir Dullea, Gary Lockwood.






En la lista de los directores apareció también Ciudadano Kane, Cuentos de Tokio, Vertigo, Ocho y medio y 2001, una odisea del espacio, pero añadieron otras cinco:  

Ladrón de bicicletas (Vittorio De Sica, 1948)

Esta película es el máximo ejemplo del movimiento neorrealista italiano, surgido después de la Segunda Guerra Mundial. La intención del neorrealismo era realizar un cine de problemática social, a poder ser con actores no profesionales y en espacios reales. Si bien anteriores ejemplos de este movimiento destacaron por la pobreza de medios, De Sica consigue una película muy lograda a nivel estético, que además es muy efectiva, pues consigue afectar a las emociones del espectador. La historia que cuenta es una anécdota que deviene trágica: a un trabajador le roban su bicicleta, el único medio para conservar su empleo. La cámara seguirá las andanzas de él y de su hijo pequeño para recuperarla en la Roma de la posguerra.

Título original: Ladri di biciclette Año de estreno: 1948 Nacionalidad: Italia Dirección: Vittorio De Sica Guión:  Cesare Zavattini, Oreste Biancoli, Suso Cecchi D'Amico, Vittorio De Sica, Adolfo Franci, Gerardo Guerrieri. Gerardo Gherardi (novela de Luigi Bartolini) Fotografía: Carlo Montuori Música: Alessandro Cicognini Intérpretes principales: Lamberto Maggiorani, Enzo Staiola, Lianella Carell.






El Padrino (Francis Ford Coppola, 1972)

Quizá sea ésta la película que mejor ha mostrado el mundo de la mafia en Estados Unidos. Une a un plantel de actores impresionante, encabezado por Marlon Brando y Al Pacino, una fotografía muy cuidada y un tono operístico muy italiano, del que carecían las películas norteamericanas de cine negro anteriores. La película es un compendio de escenas memorables y no sólo es una película sobre la mafia, sino también un drama familiar. Esta película debe verse con su continuación, El Padrino II, que para mí es todavía mejor que la primera parte.

Título original: The Godfather Año de estreno: 1972 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Francis Ford Coppola Guión:  Francis Ford Coppola, Mario Puzzo (novela de Mario Puzzo) Fotografía: Gordon Willis Música: Nino Rota Intérpretes principales: Marlon Brando, Al Pacino, Diane Keaton, James Caan, Robert Duvall, John Cazale, Talia Shire.




El espejo (Andrei Tarkovskiy, 1974)

Esta una de mis películas preferidas, muy parecida a Ocho y medio en cuanto a tema, aunque diametralmente opuesta en cuanto al enfoque del mismo. Es muy difícil definir el tema de la película, pues en ella se mezclan los recuerdos, las escenas de archivo y otras escenas, ubicadas en el presente de la película, sobre los problemas personales de un director de cine. Las escenas del pasado remiten a la infancia del director durante la Segunda Guerra Mundial, mientras que del director sólo escuchamos la voz en off en las escenas del presente. Para aumentar la confusión, la actriz que interpreta a la ex-pareja del director (Margarita Terekhova) es a la vez su madre en sus recuerdos, y el niño que hace de su hijo es él mismo en el pasado (Ignat Daniltsev). El estilo de Tarkovski destaca por su ritmo pausado, la combinación de escenas a color y otras en sepia, los planos-secuencia sorprendentes y el interés por los pequeños detalles. El final de la película quizá sea uno de los mejores que se han rodado jamás. Más que contar una historia, el cine de Tarkovski tiene la intención de transportar al espectador a otra realidad más elevada.

Título original: Zerkalo Año de estreno: 1974 Nacionalidad: Unión Soviética Dirección: Andrei Tarkovskiy Guión:  Andrei Tarkovskiy, Aleksandr Misharin Fotografía: Georgi Rerberg Música: Eduard Artmyev, Johan Sebastian Bach (no original) Intérpretes principales: Margarita Terekhova, Ignat Daniltsev, Oleg Yankovskiy.





Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976)

Esta fue la primera gran película de Martin Scorsese, un retrato sobre un personaje solitario y algo psicótico en una gran ciudad como Nueva York. Se trata de un ex-combatiente de Vietnam (Robert De Niro), que decide convertirse en taxista nocturno para combatir su insomnio. Es un personaje obsesivo, fascinado por las armas y con una manera excesivamente directa de acercarse a las mujeres. Es una película que logra retratar un ambiente opresivo (prostitución, delincuencia, drogas, armas) con gran eficacia, ofreciendo una imagen del Nueva York nocturno como una ciudad salvaje. Todo ello lo consigue con una fotografía muy lograda, un montaje nervioso y la suntuosa banda sonara de Bernard Herrmann. Sin embargo, no me gustaron en su momento, ni siguen gustándome hoy, las escenas de violencia gratuita que contiene la película.

Título original: Taxi driver Año de estreno: 1976 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Martin Scorsese Guión: Paul Schrader Fotografía: Michael Chapman Música: Bernard Herrmann Intérpretes principales: Robert De Niro, Cybill Shepherd, Jodie Foster, Harvey Keitel, Leonard Harris.






Apocalypse now (Francis Ford Coppola, 1979)

Esta fue la última gran película de Coppola, una película cuya primera parte entraría dentro de los esquemas del cine bélico, pero que evoluciona a otra cosa muy diferente en su parte final. Ambientada en la guerra de Vietnam, la película cuenta la misión encomendada a un militar norteamericano (Martin Sheen) para remontar el río Mekong y adentrarse en la jungla para acabar con la vida de un general también norteamericano (Marlon Brando), que perece haberse vuelto loco, ya que dirige un escuadrón que comete todo tipo de salvajadas. La iluminación de Vittorio Storaro, el ritmo lento y opresivo de su parte final, hacen de esta película todo un hito sobre la destrucción, la sinrazón y el salvajismo de las guerras. Toda la parte final es impresionante, con un carácter mítico, acompañada por la música de The Doors. La primera vez que la vi tenía un final distinto y bajo mi punto de vista, mucho más acertado que el que se ofrece en nuevas versiones de la película. 

Título original: Apocalypse now Año de estreno: 1979 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Francis Ford Coppola Guión:  John Milius, Francis Ford Coppola (novela El corazón en las tinieblas de Joseph Konrad) Fotografía: Vittorio Storaro Música: Carmine Coppola, Richard Wagner (no original) Intérpretes principales: Martin Sheen, Marlon Brando, Robert Duvall.




Para completar el número de veinte películas, añado otras cuatro que se han quedado a las puertas, tanto en la lista de críticos como en la de directores, y también la más reciente de las que aparece en posiciones delanteras.


El acorazado Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925)

Durante muchas décadas, esta película fue considerada entre los “intelectuales” como la más destacada de la historia. De hecho, esta película, junto con la de Dziga Vertov de la que he hablado antes, constituye el máximo ejemplo de cine soviético de vanguardias. Sin embargo, la obra de Eisenstein sí que cuenta una historia, en concreto la insurrección de los marineros del acorazado Potemkin en la revolución de 1905. Eisenstein recurre al montaje paralelo (presentar de forma alternada dos acciones diferentes) para crear suspense y tensión en el espectador. Logra este efecto en la impactante escena de la escalera de Odessa, todo un ejemplo para cineastas posteriores.

Título original: Bronenosets Potemkin Año de estreno: 1925 Nacionalidad: Unión Soviética Dirección: Sergei Eisenstein Guión:  Sergei Eisenstein, Nina Agadzhanova Fotografía: Eduard Tissé, Vladimir Popov Intérpretes principales: Aleksandr Antonov, Vladimir Barsky, Grigoriy Aleksandrov, Beatrice Vitoldi.




L'Atalante (Jean Vigo, 1934)

Jean Vigo fue un director desafortunado, que murió muy joven. Sin embargo nos dejó esta película que puede considerarse el mejor ejemplo del llamado “realismo poético” francés. Un estilo, en el que también se encuadra Renoir, caracterizado por la introducción de elementos fantasiosos en la realidad, así como un tono que oscila entre lo popular y lo melancólico. La obra cuenta el romance de dos jóvenes (Dita Parlo y Jean Dasté) a bordo de una barcaza del Sena, bautizada como L'Atalante. Contiene escenas memorables, muy líricas, como la del buceo del protagonista en el Sena buscando a su amada.

Título original: L'Atalante Año de estreno: 1934 Nacionalidad: Francia Dirección: Jean Vigo Guión:  Jean Vigo, Albert Riéra, Jean Guinée Fotografía: Boris Kaufman, Louis Berger Música: Maurice Jaubert Intérpretes principales: Jean Dasté, Dita Parlo, Michel Simon.




Al final de la escapada (Jean Luc Godard, 1960)

Esta película se considera, junto a Los 400 golpes de François Truffaut, la película inaugural del movimiento de la nouvelle vague, un movimiento cinematográfico bastante heterogéneo, caracterizado por dar voz a los directores jóvenes, y por el interés de estos por el realismo y por los maestros del pasado. Au bout de souffle tiene la apariencia de una película policíaca pero en su desarrollo se centra fundamentalmente en una relación de pareja (Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg), ofreciendo una aproximación a esa relación muy íntima, un enfoque hasta entonces no explorado por el cine.

Título original: Au bout de souffle Año de estreno: 1960 Nacionalidad: Francia Dirección: Jean-Luc Godard Guión:  Jean-Luc Godard, (argumento original de François Truffaut) Fotografía: Raoul Coutard Música: Martial Solal Intérpretes principales: Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg.




Toro salvaje (Martin Scorsese, 1980)

Esta película de Scorsese es una biopic (biografía) del boxeador Jake LaMotta (Robert De Niro), un personaje no demasiado agradable. Realizada en blanco y negro para homenajear al cine clásico norteamericano (el cine de las décadas de 1930 y 1940), la película oscila entre las escenas de combates, rodadas con un estilo nervioso y muy barroco, con movimientos de cámara, iluminaciones expresivas y búsqueda de ángulos insólitos, y las escenas de la vida diaria, más realistas, en las que Scorsese se centra en retratar a un personaje obsesivo, violento y muy posesivo.

Título original: Raging Bull Año de estreno: 1980 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: Martin Scorsese Guión:  Paul Schrader, Mardik Martin Fotografía: Michael Chapman Música (no original): Pietro Mascagni Intérpretes principales: Robert De Niro, Joe Pesci, Cathy Moriarty.




Mulholland drive (David Lynch, 2001)

El universo de David Lynch se caracteriza por su complejidad y por dejar siempre entrabierta una puerta que muestra el reverso extraño, oscuro y desquiciante que existe bajo la apariencia tranquila de la realidad. Mulholland drive comienza con el encuentro entre una joven que busca triunfar en Hollywood (Naomi Watts) y una misteriosa mujer con amnesia que ha escapado de ser posiblemente asesinada (Laura Harring). La película se caracteriza por el tono de constante misterio, por las tramas secundarias no resueltas, por la introducción de elementos surrealistas y amenazadores en un contexto real y por quebrar de golpe el hilo de la narración, a la manera de Vertigo de Hitchcock, para llegar al espectador a otro terreno. La película es toda una experiencia sensorial, chocante y alucinada, una puerta abierta a otro mundo.

Título original: Mulholland drive Año de estreno: 2001 Nacionalidad: Estados Unidos Dirección: David Lynch Guión:  David Lynch Fotografía: Peter Deming Música: Angelo Badalamenti Intérpretes principales: Naomi Watts, Laura Harring, Justin Theroux.





(Continuará...)

viernes, 6 de abril de 2018

EL INTRUSO / EL INVITADO

La llegada de un desconocido a una comunidad diferenciada es un tema bien antiguo. El personaje en cuestión, casi siempre de origen ignoto y con su auténtica apariencia camuflada, se introduce en un mundo con reglas y espacios propios con la intención, consciente o no, de subvertirlos. Entra con disimulo por una esquina del cuadro, sin que nadie repare en su importancia, pero ya sea por su carisma, por su astucia o por las corrientes de deseo que genera, acaba convirtiéndose en el personaje principal. Ulises con atuendos de mendigo se presenta en el palacio de su esposa Penélope para inmiscuirse en la disputa de los emperifollados pretendientes. Así aparece en el cuadro de Pinturicchio, entrando con disimulo por una puerta trasera. Un caminante cansado y sucio revela su auténtica naturaleza de hijo de dios resucitado ante dos lugareños que lo han invitado a cenar en Emaús. Rembrandt prefiere una luz más teatral para tal sorpresa final. Toshiro Mifune / Clint Eastwood, un auténtico mercenario al que nadie conoce, llega a un poblado a poner orden entre dos familias o dos clanes y se vende al mejor postor, según las circunstancias. Estos son tres posibles ejemplos. El personaje puede haber sido invitado o, en cambio, puede haberse colado en la fiesta, pero en ambos casos su presencia conlleva sorpresa y cambio; o bien una transformación que conduce a la gestación de un nuevo orden o simplemente a la destrucción de aquel al que ha llegado.

El retorno de Ulises, Pinturicchio (1509)

La cena de Emaús, Rembrandt, 1629.

Yojimbo (Akira Kurosawa, 1961)

El intruso o invitado suele ser acogido por una comunidad cerrada. El efecto de la intromisión es mayor cuando el espacio sobre el que actúa este invitado o intruso es más reducido: por ejemplo, una familia. En estos casos, el intruso o invitado queda ligado de forma íntima al espacio que usurpa o al que accede, habitualmente la casa familiar, que acaba convertida en un personaje más. La casa familiar funciona a modo de caja de resonancia de los efectos, positivos o negativos, que el intruso o invitado crea entorno suyo: deseo, amor, destrucción, caos, etc. Veamos algunos ejemplos. 

Comenzaremos con los invitados patosos, generadores del caos. Es el caso de Mr. Hulot, el personaje estrella de Jacques Tati. En Mon Oncle, el solterón Hulot es invitado por su hermana casamentera a su casa ultramoderna, con el objetivo de entablar amistad con la estirada vecina, posible pretendiente. Mr. Hulot es el representante de una Francia popular que no se ha vendido, por pereza, a la modernidad, mientras que la familia de su hermana ha adoptado como credo las bondades de la arquitectura de estilo internacional. La película está plagada de gags, pero los que más interesan en este caso son los que desarrollan en su faceta de "invitado" caótico en el pequeño cóctel que tiene lugar en el jardín. Un papel similar desempeñará Mr. Hulot en la fiesta inaugural del restaurante Royal Garden en Playtime. Otro invitado caótico es Peter Sellers en The Party, la versión hollywoodiense de Playtime. Se trata en este caso de un actor indio, excesivamente torpe, invitado por error a una fiesta de la élite de Hollywood. Estas dos últimas películas citadas pertenecen a un periodo de cambio generacional en el que la rebeldía, la espontaneidad, la anarquía y el color se veían como una combinación catártica necesaria para alterar un orden demasiado esclerótico. En ambos casos, esta liberación viene de la mano de dos "intrusos" que arrastran consigo, aunque de forma inconsciente, una corriente de caos.

Mon oncle (Jacques Tati, 1958)

The Party (Blake Edwards, 1968)


Otro caso es el de los intrusos portadores del mal y la destrucción. Significativa de este particular sería Funny Games, ejercicio morboso de dudoso gusto perpetrado por Michael Haneke para agredir al espectador. En ella, dos jóvenes ataviados con impecables atuendos de jugadores de golf se presentan sin previo aviso en la segunda residencia de una familia burguesa, para someter al marido, la mujer, su hijo y su perro a torturas despiadadas, sin que medie ninguna motivación más allá del sadismo. Más interesante es la adaptación del propio Haneke de El Castillo de Franz Kafka, interpretada por Ulrich Mühe. La novela en la que se basa, la gran obra inconclusa de Kafka, no deja de ser un juego acerca de un desconocido que llega a una localidad atribuyéndose el puesto de agrimensor, y de sus esfuerzos, la mayor parte condenados al fracaso, o al menos a largas digresiones, por ser aceptado como tal por esa comunidad. Este intruso, el agrimensor K., chocará contra burocracia tan implacable como ambigua. La llegada de K. no porta consigo la destrucción de la comunidad sino su extravío personal, a diferencia de lo que sucede con el personaje del visitante de Teorema de Pasolini, interpretado por Terence Stamp. 

Funny Games (Michael Haneke, 1997)


Das Schloss (Michael Haneke, 1997)

La película de Pasolini se estructura al modo de una parábola, con un simbolismo propio. El personaje del visitante anuncia su llegada a la residencia de una familia burguesa de Milán a través de un cartero (Ninetto Davoli). Unos días después, la llegada del visitante se produce de forma silenciosa, durante una fiesta, y pronto quedan todos los miembros de la familia atrapados por las corrientes de deseo que este personaje sobrenatural crea en torno suyo. Primero el hijo (Andrés José Cruz), luego la joven hija (Anne Wiazemsky), posteriormente la madre (Silvana Mangano) y finalmente el padre (Massimo Girotti), pasando por la criada (Laura Betti), todos ven alteradas sus formas de actuar por la llegada alumbradora de este visitante, que combina el aura del Mesías con el poder destructor del ángel exterminador. En definitiva, su presencia comporta la destrucción de la familia burguesa, ya sea a través del sexo desquiciado, el arte egoísta, el amor romántico o directamente la locura. Sólo la criada escapa del embrujo destructor del visitante, siguiendo la particular lógica populista de Pasolini. 


Teorema (Pier Paolo Pasolini, 1968)

En una línea malsana parecida se encuentra la intromisión de Claude Garcia (Ernest Umhauer) en la casa burguesa de su amigo Rapha Artole (Bastien Ughetto) en Dans la maison de François Ozon. Claude es un joven estudiante, con aspiraciones de escritor, que logra atraer la atención de su profesor de literatura (Fabrice Luchini) con redacciones acerca de sus progresivos intentos por adentrarse en el quehacer diario de la familia burguesa de su amigo. Claude describe con precisión la ramplonería de su amigo y su padre, el poder seductor algo alicaído de la madre (Emmanuelle Seigner) e incluso la sugestiva atracción de la casa, una anodina vivienda unifamiliar en un barrio residencial. En este caso, el "intruso" es aceptado de buen gusto por la familia, cosa que aprovecha para ridiculizar en sus redacciones con despiadada frialdad los códigos de una familia burguesa. En resumen, el espectador acaba siendo partícipe del placer voyeurístico del joven, reflejado en la curiosidad creciente del profesor por conocer más cosas acerca de la cara oscura de la normalidad burguesa. 

Dans la maison (François Ozon, 2012)


Otro visitante que funciona a modo de catalizador del deseo, como sucediese en Teorema, es el personaje de Oliver (Armie Hammer) en la casa de la familia Perlman en la reciente Call me by your name, de Luca Guadagnino. Su intromisión en el hogar de esta familia judía sofisticada y políglota es discreto, a pesar de que el joven hijo de los Perlman, Elio (Timothée Chalamet) lo toma en un primer momento como un usurpador (ya que ocupará durante su estancia su habitación). A diferencia de los anteriores, este invitado pasa más tiempo fuera que dentro del hogar, no busca la destrucción del mismo ni el sutil espionaje. Los únicos momentos que comparte con la familia parecen ser los desayunos y algunas comidas al aire libre. Sin embargo, su perfección tiene algo de sobrenatural. Su intromisión simplemente se manifiesta al convertirse en objeto de deseo del hijo y, como consecuencia, también en marioneta de las sutiles maniobras de los padres por favorecer el emparejamiento. El efecto de su estancia no será otro que una dura lección de vida para el joven Elio, precedida de momentos de gran intensidad. 

Call me by your name (Luca Guadagnino, 2017)


Otro caso de "intruso", en este caso no invitado, es Chas (James Fox) en Performance de Nicolas Roeg y Donald Cammell. La primera mitad de la película cuenta, con un montaje bastante entrecortado, las andanzas de Chas como matón en Londres. Cuando las cosas se tuercen busca refugio en una casa de Notting Hill. En esa casa viven enclaustrados dos bohemios, el músico Turner (Mick Jagger) y su novia (Anita Pallenberg), junto a una adolescente (Michèle Breton). El matón suplantará la identidad de un mago que esperaban los residentes de la casa. Esta casa funciona a modo de paraíso artificial para hacer frente al mundo, para evitar salir a la calle. Tienen mobiliario exótico, instrumentos musicales, obras de arte y hongos alucinógenos: para qué salir. Poco a poco la película dará lugar a una particular mezcla, casi confusión, de los personajes de Chas y Turner, el matón y el bohemio, el intruso y el anfitrión. En este caso, el anfitrión parece más peligroso que el intruso. 

Performance (Nicolas Roeg & Donald Cammell, 1970)


También en Soñadores de Bernardo Bertolucci la película gira entorno a la llegada de un invitado a una casa entendida como refugio o madriguera, introduciéndose como una cuña en el eslabón formado por una pareja de gemelos demasiado afines. Matthew (Michael Pitt) es un joven norteamericano, cinéfilo e inexperto, que llega a París en 1968. Allí es acogido por la pareja de gemelos formada por Isabelle (Eva Green) y Théo (Louis Garrel). Comparten la afición por el cine y la política y después de una cena familiar, el amigo americano se queda a pasar unos días con la fraternal pareja en ausencia de los padres. El "invitado" aviva el deseo de la joven y la empuja a romper el vínculo, demasiado íntimo, casi incestuoso, que lo une a su hermano. Se convierte de esta manera, como todos los ejemplos anteriores, en un elemento de inestabilidad, de desequilibrio, de alteración del orden existente, al mismo tiempo que en un punto de anclaje más a un espacio, la casa, que invita a la reclusión y el enclaustramiento. 

Dreamers (Bernardo Bertolucci, 2003)


En realidad existen infinidad de ejemplos más de invitados e intrusos, de películas e historias que se estructuran de forma parecida: la llegada de alguien inesperado, los problemas que su presencia crea, los efectos  y cambios que ésta supone. Sin quererlo he acabado centrándome en las algunas de las películas habituales o autores recurrentes que copan a mi pesar este espacio. Invito al lector a que continúe el juego de encontrar invitados e intrusos, o invitados que funcionan a modo de intrusos, o intrusos que al final son aceptados como invitados, en aquellas películas que sean de su agrado. Seguro que los encontrará.

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ADDENDA:

1945 es un ejemplo más del reciente interés por el cine húngaro, especialmente desde la retirada del plomizo Béla Tarr. En este caso, la película de Ferenc Török se trata de un ejercicio conciso y muy revelador, que remite al cine clásico, al mismo tiempo que deja deslizar, con su tono de parábola, ciertas simplificaciones muy acertadas propias del cine moderno, como su carácter circular y su concentración temporal. Los dos judíos, viejo y joven (no se sabe si padre e hijo), que llegan a la estación en una mañana calurosa de agosto de 1945 son "intrusos" que portan la destrucción, pero no porque lleven consigo el caos y el salvajismo, ni mucho menos, sino justo por lo contrario. Los dos judíos que vuelven a un anónimo pueblo húngaro son un testimonio incómodo de la supervivencia de un pueblo al que ya se daba por muerto: su retorno remueve los bajos instintos de unos e incita al arrepentimiento de otros. Esa llegada de dos intrusos silenciosos y ligeros como dos cuervos no es más que el recordatorio de los crímenes contra un pueblo y del oportunismo para apropiarse de sus bienes de la masa anónima que miró hacia otro lado, o directamente colaboró con el exterminio. 

1945 (Ferenc Török, 2017)