sábado, 11 de julio de 2020

ANÁLISIS DE LOS LISTADOS DE SIGHT AND SOUND DE 1982, 1992 Y 2002.

LISTADO DE 1982

Contexto previo (1973 - 1981): Crisis del petróleo. Debilidad de las grandes potencias (Vietnam y Afganistán). Caso Watergate. Revolución iraní. Transiciones políticas (Revolución de los claveles en Portugal, muerte de Franco en España) y golpes de Estado (Chile, Argentina). Años de plomo (Brigate Rosse, ETA). Inicio de la fragmentación del telón de acero (Solidarnosc) y líderes efímeros en la Iglesia (Juan Pablo I) y en la URSS (Chernenko). Emancipación lenta de la mujer, con polémicas sobre el aborto, e inicio del descenso de la natalidad. Primera crisis del modelo del bienestar. Ecologismo. Inicio del postmodernismo (Lyotard, Baudrillard). Nuevas corrientes historiográficas (Carlo Ginzburg, Eric Hobsbawm). Vuelta a la figuración en las artes plásticas (trasvanguarda italiana, hiperrealismo, David Hockney). Punk y postpunk. Aparición de la música electrónica y el rap.

Mundo audiovisual: Auge y caída del nuevo cine americano: la nueva generación del cine norteamericano (Coppola, Scorsese, Friedkin, Cimino) cosecha grandes éxitos, pero también sonoros fracasos (New York, New York, Las puertas del cielo y Corazonada), que marcan el fin de un cine alternativo norteamericano. Grandes blockbusters: Tiburón y Star Wars. Thrillers policiacos y políticos norteamericanos. Consolidación popular del cine de autor consagrado, con oscars para Fellini, Buñuel, Truffaut y Kurosawa. Vuelta al cine comercial por parte de Godard (Sálvese quien pueda, la vida). Nuevo cine alemán (Fassbinder, Herzog, Wenders). Consolidación de Woody Allen como “cineasta serio”. Difusión del vídeo doméstico.

Listado:

1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941) - 45 puntos. 2. La Règle du jeu (Jean Renoir, 1939) - 31 puntos. 3. Singin' in the Rain (Stanley Donen & Gene Kelly, 1951) - 15 puntos; Sichinin no samurai (Akira Kurosawa, 1954) - 15 puntos. 5. 8 e ½ (Federico Fellini , 1963) - 14 puntos. 6. Bronenosets Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925) - 13 puntos. 7. The Magnificent Ambersons (Orson Welles, 1942) - 12 puntos; Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958) - 12 puntos; L'avventura (Michelangelo Antonioni, 1960) - 12 puntos. 10. The General (Buster Keaton, 1926) - 11 puntos; The Searchers (John Ford, 1956) - 11 puntos.


Cercanas al top ten:

Andrei Rublev (Andrei Tarkovsky, 1966); 2001: a Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968) -10 puntos


El cine comienza a mirar hacia atrás y no hacia adelante: la paralización y frustración de todo cine moderno tiene como reflejo la no inclusión de ningún film del decenio 1972 – 1982. El film más reciente tiene 19 años de antigüedad (8 y ½). Se mantienen 7 películas (Ciudadano Kane, 8 y ½, El acorazado Potemkin, La aventura, El cuarto mandamiento, El maquisnista de la general). La distancia entre Ciudadano Kane y La regla del juego aumenta (de 4 puntos a 14 de diferencia).

Ciudadano Kane

Por primera vez se incluyen tres películas clásicas norteamericanas, dos claramente de género (el musical meta-cinematográfico Cantando bajo la lluvia y el western crepuscular de Ford Centauros del desierto), así como un thriller de Hitchcock (Vertigo), muerto en 1980. La muerte de John Ford en 1973 también pudo servir para valorar su obra en su conjunto, desligada del sistema de estudios y del género del western. El exitoso retorno de Kurosawa en la década de los setenta, y la revalorización de su cine por parte de las nuevas generaciones americanas (Coppola, Lucas, Spielberg), hace que desbanque a Mizoguchi como principal cineasta asiático. También influyó notablemente el reestreno en Europa de Los siete samuráis en 1981.

Los siete samuráis

Las cuatro nuevas películas incluidas (Los siete samuráis, Cantando bajo la lluvia, Vértigo y Centauros del desierto) marcan el paso de un cine “intelectualizado” a un cine más de entretenimiento y de acción, solo superficialmente menos profundo. Bergman, el gurú de la década anterior, desaparece, junto con otro escandinavo, Dreyer. Welles, en cambio, mantiene dos películas en el listado, así como Eisenstein. La aventura marca su progresión descendente (2ª en 1962, 5ª en 1972, 7ª en 1982).

Entre las películas cercanas al top ten, aparecen por primera vez Kubrick y Tarkovsky, dos cineastas contemporáneos. Sin duda pesaban los éxitos críticos y las polémicas levantadas por las últimas películas de Kubrick, así como las películas de Tarkovsky en la década de los setenta y sus conflictos con el poder soviético.


LISTADO DE 1992

Contexto previo (1983 - 1991): Thatcherismo y gobiernos republicanos en Estados Unidos (Donald Reagan, George Bush sr.) Guerra de las Malvinas. Caída de las dictaduras militares de Argentina y Chile. Perestroika de Mijail Gorbachov y caída del bloque comunista (caída del muro de Berlín y desmembramiento de la URSS). Sucesos de la Plaza Tiananmén. Reunificación de Alemania. Inicio de la guerra de Yugoslavia. Primera guerra del Golfo. Reforzamiento de la Comunidad Económica Europea con los gobiernos de Helmut Kohl y François Mitterrand. Reconversión industrial en Europa e inicio de la deslocalización. Competencia económica de los “dragones asiáticos”. Extensión del virus VIH. Neopop en las artes plásticas (Jeff Koons y Jean-Michel Basquiat). Triunfo de la música pop y del modelo MTV (Michael Jackson, Madonna, Prince).

Mundo audiovisual: Predominio del cine norteamericano, con blockbusters (saga de Indiana Jones), sagas de películas de acción (Terminator, Rocky) y comedias (Cazafantasmas). Leve resurrección de Scorsese (Uno de los nuestros). Fin del cine de autor (fallecimientos de Tarkovsky y Truffaut, parálisis creativa de Fellini, Bergman y Antonioni), sin aparente relevo, tan solo Greenaway y Almodóvar en Europa y Lynch y Cronenberg en Norteamérica. Años centrales de la popularización de Woody Allen entre la intelectualidad: su cine se considera un residuo “digerible” del cine de autor. Irrupción del cine iraní (Close-up, de Abbas Kiarostami). Aparición de series de éxito "de autor" (Twin Peaks).

Listado de críticos:


1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941) - 43 puntos; 2. La Règle du jeu (Jean Renoir, 1939) - 32 puntos; 3. Tokyo monogatari (Yasujiro Ozu, 1953) - 22 puntos; 4. Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958) - 18 puntos; 5. The Searchers (John Ford, 1956) - 17 puntos; 6. Bronenosets Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925) - 15 puntos; 6. La Passion de Jeanne d'Arc (Carl Theodor Dreyer, 1929) - 15 puntos; 6. L'Atalante (Jean Vigo, 1934) - 15 puntos; 6. Pather Panchali (Satyajit Ray, 1955) - 15 puntos; 10. 2001: a Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968) - 14 puntos.


Cercanas al top ten (críticos):

Ladri di biciclette (Vittorio De Sica, 1948), Singin' in the Rain (Stanley Donen & Gene Kelly, 1951) - 10 puntos


Listado de directores:

1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941). 2. 8 e ½ (Federico Fellini, 1963). 3. Raging Bull (Martin Scorsese, 1980). 4. La strada (Federico Fellini, 1954). 5. L’Atalante (Jean Vigo, 1934). 6. The Godfather (Francis Ford Coppola, 1972). 6. Modern Times (Charles Chaplin, 1936). 6. Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958). 9. The Godfather II (Francis Ford Coppola, 1974). 10. La Passion de Jeanne d'Arc (Carl Theodor Dreyer, 1929). 10. Rashomon (Akira Kurosawa, 1950). 10. Sichinin no samurai (Akira Kurosawa, 1954).


Se elaboran dos listas, de críticos y de directores, con bastantes discrepancias. Solo hay cuatro películas que aparezcan en los dos listados: Ciudadano Kane, Vértigo, L’Atalante y La pasión de Juana de Arco. La revalorización de Vigo coincide con una restauración de la película y una nueva distribución (1989). Se evidencia un máximo hastío con respecto al modelo clásico de los años 60: si Bergman había desaparecido en 1982, ahora desaparece Antonioni.

En la lista de los críticos, se incorporan tres nuevas películas, dos de ellas asiáticas: Cuentos de Tokyo y La canción del camino. También se incluye 2001, una odisea del espacio, la película más reciente del listado (1968), con 24 años de antigüedad. La película más antigua sigue siendo El acorazado Potemkin (1925). Ozu sustituye a Kurosawa como director asiático, y aparece otro director asiático no japonés: Satyajit Ray, que recibió el Oscar honorifico en 1992 y murió en el mismo año, hechos que pudieron influir en su inclusión en un top ten del que ya se había quedado a las puertas en 1962. En cuanto a Ozu, algunos directores del momento (Wenders, Jarmusch) comenzaron a tomarlo como un referente. No hay que descartar que la difusión del cine de Ozu entre la crítica y la intelectualidad europea y norteamericana se deba a una mayor accesibilidad a su obra gracias al vídeo doméstico.

Del cine clásico se consolidan Centauros del desierto y Vértigo. La aparición de 2001, una odisea en el espacio va unida a la caída del bloque soviético (la película representaba la exploración occidental e individualista del universo), junto a un periodo de sequía productiva de Kubrick (desde 1987 no ha rodado películas, y han dejado de ser “polémicas” y “superficiales”).

Centauros del desierto

En la lista de los directores hay incorporaciones de las últimas dos décadas, aunque no del decenio 1982 – 1992. La película más reciente es Toro Salvaje de 1980. Y del decenio anterior, El Padrino y El Padrino II (1972 y 1974). Estas últimas entradas coinciden con la consagración de Scorsese en torno a 1990, y con la tercera parte de El Padrino (1990), que restituye el valor de las dos primeras partes, debido a sus malas críticas. En la lista de los directores, tanto Fellini como Kurosawa presentan dos películas: esta lista coincide con el otoño creativo de ambos cineastas. El cine de ambos es menos vanguardista y más humanista que el de otros cineastas modernos (notable la inclusión de La Strada en ese sentido). En la lista de los directores no hay ni una sola película de cine clásico norteamericano y desaparece El acorazado Potemkin. La película más antigua es La Pasión de Juana de Arco (1929).

Toro salvaje

En términos generales, priman las películas que ofrecen una visión del mundo individualista y violenta (2001, una odisea en el espacio, El Padrino I – II, Centauros del desierto, Toro salvaje), o que miran hacia un mundo tradicional o lengendario (Centauros del desierto, La Strada, Cuentos de Tokyo), frente a películas críticas y más sociales (tan sólo perdura, como una reliquia, El acorazado Potemkin).


LISTADO DE 2002


Contexto previo (1993 - 2001): Guerras de Yugoslavia (guerra de Bosnia, guerra de Kosovo, bombardeos de la OTAN en Belgrado). Tratado de Maastricht. Separación pacífica de Checoslovaquia. Genocidio de Ruanda. Crisis asiática. Gobiernos de Bill Clinton en Estados Unidos y de Boris Yeltsin en la nueva Rusia. Acuerdos de paz en Irlanda del Norte. Polémica victoria electoral de George Bush jr. frente a Al Gore. Atentados de Al-Qaeda del 11 de septiembre. Inicio de la guerra de Afganistán contra los talibanes. Unión monetaria en algunos países de la U.E. Popularización de internet y triunfo del sistema operativo de Microsoft. Desarrollo de la telefonía móvil. El fin de la historia de Fukuyama. Starchitects (Frank Gehry, Santiago Calatrava, Norman Foster). Intervención de Christo en el Reichstag. Grunge, Brit pop y techno house.

Mundo audiovisual: Últimos grandes blockbusters, con efectos especiales por ordenador (Titanic), conviviendo con películas de nuevos directores norteamericanos, encuadrados bajo la etiqueta de “independientes” (Tarantino, los hermanos Coen, Jarmusch). Irrupción del cine asiático no japonés (Wong Kar Wai, Edward Yang, Ang Lee, Zang Yimou, Kim Ki Duk). Movimiento Dogma 95 en Dinamarca, en un contexto de decadencia del cine europeo. Consolidación popular de Pedro Almodóvar como autor con su oscar por Todo sobre mi madre y de Abbas Kiarostami y Béla Tarr entre la intelectualidad. 

Listado de los críticos:


1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941) – 46 puntos; 2. Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958) – 41 puntos; 3. La Règle du jeu (Jean Renoir, 1939) – 30 puntos; 4. The Godfather I & II (Francis Ford Coppola, 1972 – 1974) – 23 puntos; 5. Tokyo monogatari (Yasujiro Ozu, 1953) – 22 puntos; 6. 2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968) – 21 puntos; 7. Bronenosets Potemkin (Sergei Eisenstein, 1924) – 19 puntos; 7. Sunrise (Friedrich Wilhelm Murnau, 1927) – 19 puntos; 9. 8 e ½ (Federico Fellini, 1963) – 18 puntos; 10. Singin' in the Rain (Stanley Donen & Gene Kelly, 1951) – 17 puntos.

Cercanas al top ten:

Sichinin no samurai (Akira Kurosawa, 1954) – The Searchers (John Ford, 1956)


Listado de los directores:

1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941); 2. The Godfather I & II (Francis Ford Coppola, 1972 – 1974); 3. 8 e ½ (Federico Fellini, 1963); 4. Lawrence of Arabia (David Lean, 1962); 5. Dr. Strangelove (Stanley Kubrick, 1964); 6. Raging Bull (Martin Scorsese, 1980); 6. Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958); 9. Rashomon (Akira Kurosawa); 9. Sichinin no samurai (Akira Kurosawa, 1954).


Marcado continuismo. El estancamiento provocado por la escasa relevancia de las nuevas formas de expresión consolida el historicismo de las listas, tanto de críticos como directores. En el listado de la crítica, la película más reciente es de 1974 (El Padrino II); en la de los directores, Toro Salvaje de 1980, clásico del cine norteamericano más reciente. Solo aparecen tres películas por primera vez: Amanecer, Lawrence de Arabia y Teléfono rojo, ¿volamos hacia Moscú?. Curiosamente, los directores y los críticos no coinciden en la mejor película de Kubrick: para unos es Teléfono rojo…, para otros, 2001. Tal revalorización de Kubrick coincide con su reciente deceso (1999).

En el listado de los críticos, prima el continuismo, con la inclusión de algunas películas que ya los directores habían valorado positivamente el decenio anterior: es el caso de El Padrino I y II. La única novedad es Amanecer; con la reunificación alemana, ya no es ningún tabú que aparezca una película de un director alemán en el listado. De todas formas, se escoge de su producción un film norteamericano, un film relanzado con todo el apoyo de la industria detrás: quizá la culminación formal del periodo mudo.

Amanecer

Lo meta-lingüístico vuelve a escena, con 8 y ½ y Cantando bajo la lluvia. Igualmente, las películas cercanas al top ten muestran a las claras la vena continuista y “de género”: los samuráis de Kurosawa y los cowboys de Ford. La aproximación de Vertigo a Ciudadano Kane (solo 5 puntos de diferencia) es debida sin duda a la restauración de la película de Hitchcock en 1996 y su revalorización consecuente.

2001, una odisea en el espacio

En el listado de los directores, continúa la tendencia hacia las películas individualistas: tres biopics, nada menos, Ciudadano Kane, Toro salvaje y Lawrence de Arabia. La inclusión de Teléfono rojo, ¿volamos hacia Moscú? es posible gracias al final de la guerra fría, la banalización de la confrontación entre este y oeste, y al clima paranoico del momento. Para los críticos, el cine social sigue siendo el formalismo intelectual de El acorazado Potemkin; para los directores, el sentimentalismo humanista de Ladrón de bicicletas. Por otro lado, los directores siguen prefiriendo a Kurosawa frente a Ozu como máximo representante del cine asiático.


viernes, 10 de julio de 2020

ANÁLISIS DE LOS LISTADOS DE PELÍCULAS DE SIGHT AND SOUND DE 1952, 1962 Y 1972

Análisis de los listados por décadas de las mejores diez películas según Sight and Sound.


LISTADO DE 1952

Contexto previo (1945 - 1952): Posguerra y Guerra Fría. División de Alemania. Independencia de India. Creación del estado de Israel. Victoria comunista en China. Guerra civil griega. Guerra de Corea. Aparición de la televisión en Estados Unidos. Existencialismo (Sartre) y segunda ola del feminismo (Simone de Beauvoir). Escuela de Frankfurt (Horkheimer y Adorno). Expresionismo abstracto (Pollock). McCarthysmo.

Mundo audiovisual: Máximo apogeo popular del modelo clásico norteamericano: musicales, comedias, cine negro y western. Caza de brujas y depuración de izquierdistas. Neorrealismo italiano: Rossellini y Zavattini crean un cine impregnado de realidad y de ideología, aunque con resonancias cristianas. Irrupción del cine japonés: Kurosawa aterriza en el Festival de Venecia con Rashomon.

Listado:

1. Ladri di biciclette (Vittorio De Sica, 1948) - 25 ptos. 2. The Gold Rush (Charles Chaplin, 1925) - 19 ptos ;  City Lights (Charles Chaplin, 1931) - 19 ptos. 4. Bronenosets Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925) - 16 ptos. 5. Intolerance (David Wark Griffith) - 12 ptos.  5. Louisiana Story (Richard Flaherty, 1947) - 12 ptos. 8. La passion de Jeanne d'Arc (Carl Theodor Dreyer, 1927) - 11 ptos.; Le jour se lève (Marcel Carné, 1939) - 11 ptos. 10. Le Million (René Clair, 1930) - 10 ptos. La règle du jeu (Jean Renoir, 1939) - 10 ptos. ; Brief Encounter (David Lean) - 10 ptos.

Cercanas al top ten

La grande illusion (Jean Renoir, 1937) - The Grapes of Wrath (John Ford, 1940) - Citizen Kane (Orson Welles, 1941) - 9 ptos.



La películas más recientes son Ladrón de bicicletas y Louisiana story, cuatro años anteriores a la encuesta. Breve encuentro también es de la década anterior (1945). La más antigua seleccionada es Intolerancia, de 1916. La mitad de las películas incluidas en la lista son mudas (Intolerancia, La quimera del oro, El acorazado Potemkin, Avaricia, La pasión de Juana de Arco), curiosamente ninguna de ellas del expresionismo alemán (ni Lang, ni Murnau aparecen en la lista).

Acorazado Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925)

Se incluyen películas de clara vinculación izquierdista (Ladrón de bicicletas, dos películas de Chaplin, El acorazado Potemkin), una película británica (Breve encuentro) y un documental (Robert Flaherty). Mayoritariamente se trata de películas realistas con vinculación social (Avaricia, Ladrón de bicicletas, Luces de ciudad, la regla del juego), con presencia notable de películas del realismo “poético” francés, vinculado al Frente Popular (Le jour se lève, La regla del juego, Le Million). No hay ni una sola película del cine clásico norteamericano (no se incluyen películas “de género”, todas están “intelectualmente justificadas” al tener un tema literario, histórico o social notable).

Ladrón de bicicletas (Vittorio De Sica, 1948)

Las películas que se quedaron a punto de entrar en el top ten muestran una tendencia similar: francesas del “realismo poético”, o con coartada literaria y social (Las uvas de la ira). El huracán de Ciudadano Kane comenzaba a dejarse notar.

LISTADO DE 1962

Contexto previo (1953 - 1961): Desestalinización de la URSS y gobierno de Nikita Jrushchov. Ocupación de Hungría. Crisis de Suez. Derrota francesa en Indochina. Movimiento de los países no alineados. Creación de la CEE. Descolonización de Asia y África. Revolución cubana. Guerra de Argelia. Construcción del muro de Berlín. Crisis de los misiles. Inicio de la carrera espacial. Carrera armamentística. Cultura de masas: televisión, automóvil, desurbanización. Inmigración norte-sur en Europa. Estructuralismo (Lévi-Strauss, Barthes, Braudel). Informalismo europeo (Dubuffet, Tàpies). Rock 'n' roll.

Mundo audiovisual: Nouvelle vague y política de autores: ensalzamiento de los cineastas del Hollywood clásico (Howard Hawks, Fritz Lang), de cineastas de serie B (Sam Fuller) y del neorrealismo italiano. Desmembramiento del cine clásico: individualización de autores (Hitchcock, Ford, Wilder). Fin del neorrealismo tras el neorrealismo rosa: se da paso a un realismo interior. El cine europeo se intelectualiza, emulando a la literatura (Antonioni, Bergman, Fellini). Eclosión del cine japonés (Mizoguchi, Kurosawa, en menor medida Ozu).

Listado:

1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941) - 22 puntos. 2. L'avventura (Michelangelo Antonioni, 1960) - 20 puntos. 3. La Règle du jeu (Jean Renoir, 1939) - 19 puntos. 4. Greed (Erich von Stroheim, 1925) - 17 puntos. 4. Ugetsu monogatari (Kenji Mizoguchi, 1953) - 17 puntos. 6. Bronenosets Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925) - 16 puntos. 6. Ivan Grozniy (Sergei Eisenstein, 1944) - 16 puntos. 6. Ladri di biciclette (Vittorio De Sica, 1948) - 16 puntos. 9. La terra trema (Luchino Visconti, 1948) - 14 puntos. 10. L'Atalante (Jean Vigo, 1934) - 13 puntos

Cercanas al top ten:

Zero en conduite (Jean Vigo, 1933) - Pather Panchali (Satyajit Ray, 1955) - Hiroshima, mon amour (Alain Resnais, 1959) - 11 puntos


Se produce una auténtica revolución con respecto al decenio anterior, el cambio de paradigma es claro. Se incluyen seis películas nuevas en el listado (Ciudadano Kane, La aventura, Cuentos de la luna pálida, Iván el terrible, La terra trema y L’Atalante). La aventura se incluye dos años después de su estreno (1960). También de la década de 1952-1962 es Cuentos de la luna pálida. La película más antigua es Avaricia (1924): de las cinco películas mudas del listado anterior, ahora tan sólo hay dos (junto a Avaricia, El acorazado Potemkin).

La aventura (Michelangelo Antonioni, 1960)

Se deja sentir la impronta de la nouvelle vague, los nuevos cines y la política de autores: de esta forma, aparece por primera vez Ciudadano Kane, en el primer puesto, aunque no a mucha distancia de La aventura, al igual que dos películas de autores revalorizados por la nouvelle vague, L’Atalante y La regla del juego, de Vigo y Renoir. L’Atalante ha sustituido a Le jour se lève como película francesa de los treinta. La revalorización truffautiana de Renoir se deja sentir (su obra maestra sube siete puestos). Perduran las películas de vinculación social (dos películas de Eisenstein, y dos del neorrealismo, casi la mitad del listado), aunque Iván el Terrible se pueda entender como un alegato anti-stalinista. El boom del cine japonés se deja sentir: la reciente Cuentos de la luna pálida se encuentra en el puesto cuarto (se prefiere el cine pausado, reflexivo y exótico de Mizoguchi, antes que el cine de Kurosawa). Sigue sin haber ni una sola película del cine clásico norteamericano de los años cuarenta, del cine de género. Se marca una escisión entre realismo social (Ladrón de bicicletas, La terra trema, Avaricia, La regla del juego) y expresionismo-poeticidad (Ciudadano Kane, Cuentos de la luna pálida, Iván el terrible, L’Atalante). La aventura marca el signo de los nuevos tiempos: un arte que aspira en convertirse en arte intelectual, arte abstracto.

La regla del juego (Jean Renoir, 1939)

Entre las películas que se quedaron cerca de entrar en el top ten, Hiroshima, mon amour y Cero en conducta se encuentran claramente en la línea de los gustos de la nouvelle vague (una película reciente, de 1959, y otra de Vigo). La cercanía de La canción del camino es significativa como otro ejemplo de la irrupción del cine asiático durante los cincuenta, en este caso indio. Se trata, por otro lado, de una película con una mayor carga tercermundista que el cine japonés.


LISTADO DE 1972


Contexto previo (1963 - 1971): Asesinato de J. F. Kennedy y presidencias de Lindon B. Johnson y Richard Nixon en Estados Unidos. Guerra del Vietnam. Movimiento por los Derechos Civiles y conflictos raciales en Estados Unidos. Descolonizaciones conflictivas en el Congo y en las colonias portuguesas. Revolución Cultural en China. Guerra de los siete días. Primavera de Praga. Mayo francés. Aparición de la contracultura. Llega del Apolo XI a la luna. Fin de los sueños espaciales con el Apolo XIII. Milagro alemán. Concilio Vaticano II. Movimiento hippie. Fin del estructuralismo (Foucault, Deleuze). Inicio del movimiento LGTB. Tercera ola del feminismo. Pop Art (Warhol) y Arte povera (Merz). Grupos de música juvenil (Beatles, Rolling Stones, The Who, Beach Boys, The Doors, etc.).

Mundo audiovisual: Florecimiento de los nuevos cines, inspirados por la nouvelle vague francesa, (nueva ola checa y polaca, cinema novo brasileño, nuevo cinea alemán, cinema nuovo italiano...). Fin del sistema de los grandes estudios de Hollywood. Fuerte competencia de la televisión. Creciente politización del cine: Godard abandona el cine comercial para formar el grupo Dziga Vertov. Interrupción del Festival de Cannes por los sucesos de mayo de 1968. El Festival de Venecia no otorga premios. Cine europeo de consumo: giallo y spaguetti western. 

Listado:

1. Citizen Kane (Orson Welles, 1941) -  32 puntos. 2. La Règle du jeu (Jean Renoir, 1939) - 28 puntos. 3. Bronenosets Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925) - 16 puntos. 4. 8 e ½ (Federico Fellini, 1963) - 15 puntos. 5. L'avventura (Michelangelo Antonioni, 1960) - 12 puntos. 5. Persona (Ingmar Bergman, 1966) - 12 puntos. 7. La Passion de Jeanne d'Arc (Carl Theodor Dreyer, 1929) -  11 puntos. 8. The General (Buster Keaton, 1926) -  10 puntos. 8. The Magnificent Ambersons (Orson Welles, 1942) -  10 puntos. 10. Ugetsu monogatari (Kenji Mizoguchi, 1953) - 9 puntos. 10. Smultronstället (Ingmar Bergman, 1957) 9 puntos. 

Cercanas al top ten:

The Gold Rush (Charles Chaplin, 1924), Ivan Grozniy (Sergei Eisenstein, 1944), Ikiru (Akira Kurosawa, 1952), Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958), Hiroshima, mon amour (Alain Resnais, 1959), Pierrot le fou (Jean-Luc Godard, 1965) -  8 puntos.


Cambios y continuismos. Se incorporan cinco películas nuevas a la lista (8 y ½, Persona, El maquinista de la general, El cuarto mandamiento y Fresas salvajes), de las cuales dos son del último decenio: 8 y ½ (1963) y Persona (1966). Existe la sensación de que el cine es un arte que todavía "está haciéndose", que todavía no ha encontrado su cánon. Se mantienen en los primeros puestos Ciudadano Kane, La regla del juego, El acorazado Potemkin, La aventura y Cuentos de la luna pálida. Se va retrasando el año de la película más antigua: El acorazado Potemkin, de 1925, aunque ahora son tres y no dos las películas mudas, con la vuelta al listado de La pasión de Juana de Arco. Las inclusiones de las películas de Dreyer y de Keaton puede que estén relacionadas con la muerte de ambos directores (1968 el danés, 1966 el cómico), y la revalorización consiguiente de sus obras. Dentro del cine cómico, Keaton comienza a ser valorado igual o por encima de Chaplin: su estilo austero se adapta mejor a la modernidad.

Persona (Ingmar Bergman, 1966)

Son los años centrales del cine de autor: dos películas de Bergman, dos películas de Welles, una de Fellini y una de Antonioni. Bergman es el cineasta europeo más influyente de la época, y los directores americanos se acercan al cine de Welles (como por ejemplo Peter Bogdanovich). Dos películas son marcadamente autobiográficas (8 y ½ y Fresas salvajes), conviviendo con películas vanguardistas (Persona, La aventura) o formalmente arriesgadas (La Pasión de Juana de Arco, El cuarto mandamiento, Ciudadano Kane). Todavía tiene presencia el cine soviético y el japonés, pero sigue sin haber ninguna película clásica norteamericana. Han desaparecido las películas neorrealistas, y del realismo “poético” francés solo perdura la comedia costumbrista La regla del juego.

8 y 1/2 (Federico Fellini, 1963)

En las películas cercanas al top ten, destaca la aparición de una película también reciente, Pierrot el loco, de 1965. Igualmente, asoman tímidamente dos realizadores que irán ganando puestos: Kurosawa y Hitchcock.


domingo, 28 de junio de 2020

MIS CINEASTAS PREFERIDOS (SEGUNDA PARTE)

Hace un tiempo escribí la primera parte de mis cineastas favoritos, nombrando tan sólo a cineastas fallecidos. ¿Quién escoger de entre los cineastas en activo para completar un top 10? Difícil tarea. Es más fácil juzgar y admirar a cineastas con trayectorias completadas, que a aquellos otros cuyas obras están todavía en plena evolución. Con los cineastas actuales es fácil caer en la dinámica del amor-odio, pues a la fascinación de una película le puede suceder, unos años después, la decepción ante otra. En general podría decirse que, dado mi carácter, pongo más “peros” a los cineastas en activo, me generan más dudas.

En un artículo de hace ocho años (del cual este actual es una actualización) elegí a cinco cineastas contemporáneos, algunos de los cuales hoy en día aborrezco. Lo más cómodo sería volver a elegir a los mismos, con tal de no pensar mucho.

Nuri Bilge Ceylan (Estambul, 26/01/1959) aparecía en aquel listado de hace ocho años y podría decirse que es el único que se ha consolidado firmemente en mi apreciación personal. El cineasta turco me parece que es el que mejor ha heredado una cierta tendencia del cine de autor del pasado, más contemplativa, a medio camino entre Antonioni y Tarkovsky, incluso superando en algunos momentos a sus maestros. Su cine comenzó siendo esencialmente fotográfico (como en Tres monos), buscando en algunos casos el morbo innecesario (la violación de Los climas), para ir dando paso, poco a poco, a una mayor hondura y humanismo. Para ello ha recurrido a los diálogos para construir la progresión dramática de sus películas (con una cada vez mayor intervención de su mujer, Ebru Ceylan), sin renunciar por ello a su sensibilidad formal, caracterizada por escenas construidas a partir de la combinación de planos  de diferentes escalas y angulaciones, acompañados de una sugestiva ambietación sonora. Érase una vez en Anatolia me parece una de las cimas del cine contemporáneo. Sueño de invierno y El peral silvestre también contienen escenas impresionantes, aunque tienen una mayor tendencia a “sentar cátedra” mediante el recurso a diálogos sesudos. Sus personajes, cínicos y amargados por fracasos pasados y falsas promesas, son tratados aun así con indulgencia y sutil ironía.



Mi apreciación sobre Wes Anderson (Houston, 01/05/1969) ha ido cambiando con el paso del tiempo. Si bien en un inicio me parecía un director con un nutrido mundo visual, reconocible desde el primer plano, hoy en día le achaco cierta tendencia hacia la superficialidad decorativa. Lleva varias películas explotando su universo de guardarropía vintage, plagado de falsos intelectuales con spleen y adultos con infancias desatendidas. Para mi gusto, alcanzó su cima en Viaje a Darjeeling; posteriormente ha ganado en minuciosidad plástica, pero sus películas se han resumido a peripecias intrascendentes, con bellos envoltorios. Aun así ha mantenido el interés por esos personajes inmaduros e infantilizados, para los que los fracasos y tragedias pasadas son un accesorio de vestuario que disimular con una sonrisa forzada. The Grand Hotel Budapest fue su consagración entre el gran público: para mi gusto, le sobran persecuciones y le falta trastienda a los personajes, aunque sea una de sus mejores películas, especialmente por su estructura de cajas chinas. Por desgracia, su cine parece tener ya poca evolución. 



Me cuesta mucho más escribir de los otros tres directores que coloqué entonces en aquel listado apresurado: Michel Gondry, Christophe Honoré y Fatih Akin. De los primeros apenas he visto películas desde finales de la década anterior. Gondry, a día de hoy, me cansa enormemente.  La última película de Honoré en las carteleras españolas ha sido la interesante Vivir deprisa, amar despacio, una película de temática atrevida que, sin embargo, no se diferencia en gran cosa del cine de Ozon (aunque con un punto mayor de malicia). Por último, de Fatih Akin podría decir que, si bien hizo hasta hace diez años películas muy intensas e imperfectas, generacionales casi, la trayectoria posterior ha demostrado que fue un bluf. Hoy diría que han sido sustituidos por otros (aunque Honoré sea el más salvable de los tres).

Nanni Moretti (Brunico, 10/08/1953) se ha convertido con el paso del tiempo en un director con una voz cada vez más cercana. Por extrañas circunstancias, he acabado viendo casi todas sus películas, incluso aquellas de su primera etapa previa a Caro diario. Me fascina el vitalismo de Caro diario y Abril, la escena de la danza en el set de rodaje de El caimán, e incluso el distanciamiento irónico y el hosco fanatismo de su primera etapa, a pesar de algunas escenas irritantes y algunas directamente plagiadas (todo el segmento de los médicos de Caro Diario, fusilado al Allen de Hannah y sus hermanas). Las escenas del instituto y de la televisión de su irregular Sogni d'oro figuran entre mis preferidas. También toda la parte inicial de Caro Diario y algunos segmentos de Abril. Su cine es formalmente accesible, con una puesta en escena invisible, de forma que su “neoclasicismo” a veces puede confundirse con cierta inanidad formal, lo que añadido a cierto histrionismo interpretativo (en especial de Silvio Orlando), lo que dota a sus películas de cierta pátina de telefilm de sobremesa. Esto es apreciable fundamentalmente en sus últimas películas, más decantadas hacia el melodrama. Pero en su gusto por la digresión, por la combinación de elementos discordantes, por la fidelidad a sus filias personales, por su humor soft y por su marcado sentido metalingüístico, es plenamente moderno. 


A partir de Una paloma se posó sobre una rama a reflexionar sobre la existencia, otro cineasta que incluiría en esta lista sería Roy Andersson (Gotemburgo, 31/03/1943). Sus películas muestran un universo construido y recluido en sí mismo, en el relucen toda una serie de elementos que estimulan mi interés: el juego constante con colores apagados (a la manera del color de las películas de Ozu o de Tati), una desesperanza que motiva la risa congelada y la ironía, escenas en las que prima el absurdo, interés por los detalles anodinos que proporcionan alegría a la vida, anacronismos históricos, planos generales que invitan al espectador a escoger dónde mirar... Es un cineasta con un estilo propio llevado a sus últimas consecuencias, marcado claramente por la artificialidad. A partir de la sucesión de gags, de viñetas deslavazadas, hilvanadas con alguna que otra historia que crea una precaria continuidad, su cine es capaz de hablar del paso del tiempo y las esperanzas truncadas con un hondo humanismo, no exento de cierta crueldad. Su mejor película es La comedia de la vida, aunque la escena de la llegada del rey sueco Carlos XII en un anodino bar contemporáneo de Una paloma...es insuperable.


El último puesto lo dejo vacante. Hay varios cineastas que me gustan a día de hoy, pero que temo que me defraudarán mañana. No sabría decantarme por un director concreto para ocupar ese último puesto de "directores vivos". Posibles candidatos: Alice Rohrwacher, Marco Bellocchio, Abel Ferrara, László Nemes, Pawel Pawlikowski, Christophe Honoré, Víctor Erice...

sábado, 4 de abril de 2020

DANZA MACABRA


DANZA MACABRA EN TRES EPISODIOS

JEFF

Nadie sabría explicar bien a ciencia cierta lo que le sucedió a Jeff al volver de la guerra, aunque esté explicado en todos los libros de historia. Era de los que nunca decía no a una cerveza o a una partida de cartas. Era de los que no dudaba en dar dos besos a la primera muchacha que asomase por la puerta de la taberna, especialmente si era joven, rubia y de generosos pechos. En realidad era el bromista de las fiestas, que enmascara sus debilidades detrás de una broma oportuna. Pero nada fue igual a su vuelta. Ya no reía ni contaba chistes, ni se dejaba ver por la taberna. Ni siquiera sonreía. En las miradas de los ancianos leía una decepción que él no compartía. Lo que ellos habían leído en los periódicos, él lo había vivido de primera mano: el descenso en paracaídas, las colinas de las que llovía fuego enemigo, el recuento interminable de bajas una vez en tierra. Bajas con nombres y apellidos, pueblos y familias, novias, hermanos y amigos. Todos conocidos. Los ancianos sabían de memoria los discursos del honor, la estadística de víctimas, las consecuencias políticas, y lo comentaban a diario, a fin de darse ánimos. Él, en cambio, se consideraba simplemente un indigno superviviente.



KIP

Cuando lo vi plantado en mitad de la plaza soleada, en aquella mañana sin nubes, supe que tenía que ser mío. ¿Quién si no él dormiría como un animal al pie de mi cama? ¿Quién si no él me enseñaría la verdad de la bondad y del amor? No hablaba mi idioma, pero bien pronto supe que provenía de las verdes montañas del norte, de aquella tierra dura de ganaderos, interrumpida abruptamente por la aparición del mar. ¿De qué sirven hoy mis mapas e instrumentos de medición, si soy incapaz de contener las lágrimas al observar el rincón del patio, hoy vacío, que ocupaba en las noches de luna llena, cuando su canto, al son de aquel extraño instrumento de cuerda de su tierra, se mezclaba con los aullidos de los chacales, más allá de la muralla? Recuerdo hoy su expresión, abatida e inerte, durante las largas veladas con el embajador. Se mantenía en pie, a un lado, intentando pasar desapercibido: pero todas las miradas se fijaban en él. Su mirada triste era la de alguien a quien no se ha preguntado si está a gusto con lo que hace o si quiere a su amo, la propia de un animal cansado. Hoy yace en el cobertizo, junto a los caballos, muerto por unas fiebres.



ZVI

Es fácil amoldarse, creedme, basta con no querer mirar. Son pequeños los acontecimientos que al principio van anticipando el inexorable paso hacia el final. Son pequeñas capas de pintura que van desprendiéndose de la pared, al rascarlas distraidamente con la uña. De pronto, un día sin previo aviso se cae una capa más grande y, al día siguiente, se viene abajo la pared entera: así sucedió con mi vida. De un día para otro no supe ya nada de mis padres. De mi prometida supe que se la llevaron en tren, junto a toda su familia. Quería arrancarme los dientes de dolor. Después de algunos días en los que perdí la conciencia de mí mismo, llegó la meseta: uno se acostumbra. El hambre exige olvidar otras cosas. Ahora soy un especialista: sé cómo conseguir comida. Sé a quién comprar, sé de dónde sacar algo que intercambiar. Siempre hay alguien que necesita un poco de papel, betún, cuerdas, clavos, alguna conserva. La gente es avara, pero al final una palabra inteligente es capaz de doblegar al corazón más tacaño. Yo sé dónde están las cosas importantes, a quién preguntar, te puedo ofrecer lo que quieras. Me conozco estas ruinas como si fueran mi casa. Simplemente hay que saber domesticar el hambre y agudizar el ingenio. No tengo tiempo para detenerme a observar todos estos muertos que hay en la calle.